Las instalaciones son bonitas y tienen potencial, pero mi experiencia fue muy decepcionante por la falta de atención al cliente.
Desde el momento en que hice la reserva y pagué el total de la estadía, nunca tuve contacto con una persona. Toda la comunicación fue a través de mensajes automatizados y múltiples números que solo respondían con agentes virtuales.
Nunca me enviaron el código de ingreso. Además, el enlace que me mandaron para registrarme no funcionaba correctamente, ya que me llevaba a una página para calcular el precio por noche, como si aún estuviera buscando una reserva, a pesar de que ya había pagado.
El check-in era a partir de las 3:00 p. m., pero no pudimos ingresar sino hasta las 2:00 a. m., gracias a la ayuda del vigilante, mi esposo y un empleado que finalmente nos atendió por videollamada para generar el código de acceso.
Para empeorar la situación, al entrar encontramos la habitación sucia y tuvimos que solicitar un cambio. Finalmente logramos ingresar a otra habitación a las 3:00 a. m.
Reconozco que al final me otorgaron una noche de crédito y me proporcionaron un número con atención de una persona real. Sin embargo, ese tipo de servicio debería estar disponible desde el principio, especialmente para huéspedes que ya han pagado su reserva.
Espero que mejoren su servicio al cliente, porque unas buenas instalaciones no compensan una experiencia de ingreso tan estresante.